Gabriel Calderón Pizarro
Psicólogo Clínico
Servicio de Corta Estadía
Hospital Psiquiátrico “Dr. Philippe Pinel” de Putaendo
“El día aquel me encontraba en mi casa. Una casa fiscal que se encuentra al interior de los terrenos del hospital, que es un beneficio que el servicio ofrece a profesionales con el fin de facilitar traslado y dar solución al tema habitacional provisorio.
En la madrugada en sí, no logre dimensionar la real magnitud del sismo. Ha de ser que en la casa no sucedió nada que pudiese dar luces de lo me tocaría ver posteriormente cuando me dirigí al servicio en el cual me desempeño hasta hoy (servicio de corta estadía). Aún era de madrugada cuando llegué al pabellón en donde percibí el temor de los funcionarios y de los usuarios que al verme me tomaban de la mano y me mostraban como se habían caído partes de muros, se levantaron baldosas, muros resquebrajados y escombros que tapaban las salidas de escape entre otros.
El miércoles de esa semana, fuimos citados a una reunión con las autoridades del Servicio de Salud Aconcagua. En ese momento se mencionó que existía un informe de un experto que señalaba que algunas alas del hospital no podían ser utilizadas debido a daños estructurales que habría sufrido esa parte del edificio. Comenzó la discusión de cómo se podrían reubicar a los pacientes y a zonas administrativas que se suponía en un principio se encuentran ubicadas en zonas de riesgo.
En ese momento pensé, que yo habitaba esa casa solo, en una propiedad que es grande y que no había sufrido daño alguno, tengo a mi familia en Los Andes que podían recibirme. Sin dudarlo le planteé a la autoridad que ponía a disposición la casa que yo ocupaba con el fin de que ellos la utilizarán con usuarios u oficinas. Ese mismo día por la tarde el director me volvió a preguntar si realmente tenía donde irme, le confirmé y entonces, me dijo, el hospital te conseguirá un transporte para tus cosas y enviaremos funcionarios que te ayuden al traslado.
Así fue, con ayuda de los funcionarios de agricultura y el apoyo de la dirección esa noche dormí en casa nueva, y con la gran satisfacción de pensar que al menos 15 pacientes esa noche podrían dormir en un lugar seguro y confortable para ellos.