 |
 | Programas de Fortificación de Alimentos
Descripción
Los programas de suplementación alimentaria y de fortificación de alimentos en Chile datan de principios del siglo pasado. Estos programas han sufrido adecuaciones permanentes en el tiempo, adaptándose a los cambios epidemiológicos de nuestra población. Los programas vigentes hoy involucran a la población infantil, a las embarazadas, a los adultos mayores y a algunos grupos específicos de alto riesgo. El objetivo principal de todos los programas continúa siendo mantener óptimo el estado nutricional de nuestra población.
Entre los logros más importantes se cuenta la disminución de grandes problemas de salud pública como lo son la desnutrición infantil, la anemia del lactante, la desnutrición de la embarazada, el bocio endémico y otros logros más recientes como la disminución de la prevalencia de las enfermedades del tubo neural y mejoría del estado nutricional y de la funcionalidad del adulto mayor. Como desafíos futuros se plantea continuar optimizando estos programas en cuanto a cobertura poblacional, calidad de productos según nuevas necesidades y según requerimientos especiales, y contribuir a la reducción de la obesidad y de la prevalencia de las enfermedades crónicas no transmisibles del adulto.
|  |
 |
 | Programas Vigentes
Fortificación de Harinas
Desde hace 50 años se fortifican las harinas en Chile con hierro, tiamina, riboflavina y niacina. El año 2000 se agrega ácido fólico, micronutriente que debe estar presente en la dieta de las mujeres antes de la concepción, a fin de prevenir las malformaciones del tubo neural.
Yodación de la Sal
Iniciada hace varias décadas, llevó a la supresión del bocio endémico del escolar como problema de salud pública en Chile. Chile legisló sobre yodación de la sal de consumo humano en 1960 e implementó la obligatoriedad de la yodación en 1979. En 1982 se detectó un 18.8% de bocio en una muestra representativa de escolares de educación básica de la Región Metropolitana de Chile, lo que se consideró constituía una prevalencia moderada. Con esta información, en Enero de 2000, el nuevo Reglamento Sanitario de los Alimentos disminuyó la exigencia de yodar la sal, desde 100 ppm. a un rango de 20 a 40 ppm.
Fluoración del Agua Potable
El uso de fluoruros es la principal estrategia de prevención de caries dentales. El Programa Nacional de Fluoruración del agua potable alcanza a beneficiar al 65.04% del total de la población. Además, se formuló el protocolo para el desarrollo del Programa de Alimentación Escolar Fluorurada (PAEF), que realizará a partir del 2004 la JUNAEB en escuelas rurales sin acceso a la fluoruración del agua. De esta manera se logrará continuar incrementando la cobertura de la población en esta medida preventiva de gran costo-efectividad.
|  |
 |