El Síndrome Pulmonar por Hantavirus es una enfermedad infecciosa aguda, habitualmente grave, que puede ser mortal.
Se caracteriza por fiebre alta en una persona previamente sana, calofríos, dolor de cabeza (cefalea), dolores osteo musculares y síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos y dolor abdominal). La fiebre, superior a 38.3ºC, se acompaña por dificultad respiratoria (distress respiratorio) sin una causa conocida, que obliga a oxigenación suplementaria dentro de las primeras 72 horas de hospitalización.
La enfermedad evoluciona en tres fases:
1. Período de incubación: sin síntomas, puede durar hasta 45 días.
2. Fase inicial: aparecen los primeros síntomas, que se inician bruscamente y son similares a una gripe. Los más frecuentes son la fiebre sobre 38 grados, fuerte dolor de cabeza, dolores musculares y dolor de huesos.
3. Fase de compromiso respiratorio: la persona se agrava rápidamente, con complicaciones del corazón y pulmones que llevan a una insuficiencia respiratoria en pocas horas. Se la debe trasladar al centro de urgencia más cercano de inmediato.
Al acudir el enfermo a un establecimiento de salud, éste debe notificar el caso al Servicio de Salud correspondiente, donde se llevan a cabo las acciones tendientes a proteger a sus contactos más cercanos y al resto de la comunidad, así como a desinfectar la vivienda o edificio involucrado.
¿Cómo se contagia?
El ratón infectado elimina el virus a través de la orina, las heces y la saliva, y éste se transmite al ser humano fundamentalmente a través de la vía respiratoria.
La enfermedad ser transmite por:
- Respirar pequeñas gotas frescas o secas, o aire contaminado por saliva, orina o excrementos de un ratón infectado.
- Ingerir alimentos o agua contaminados con orina, heces o saliva de estos roedores.
- Tener contacto directo con excrementos o secreciones de ratones infectados (por ejemplo, tocar ratones, vivos o muertos, con las manos descubiertas; contacto directo de heridas con ratones o su orina, saliva o heces).
- Tocar cualquier objeto donde haya sido depositado el virus (herramientas, utensilios, muebles, ropa) y luego acercar la mano a la nariz, ojos o boca.
- Ser mordido por un ratón infectado.
No existe evidencia de transmisión del virus por insectos, animales domésticos o ganado. En Argentina se ha informado de un caso de posible transmisión de persona a persona, aunque se desconoce el mecanismo de esta transmisión.
La infección por vía respiratoria ocurre en lugares cerrados y con presencia reciente de ratones, por lo que la transmisión es poco frecuente en lugares abiertos, expuestos al viento y al sol.